Un Jardín de secano
Un Jardín de secano

Necesidad de Agua

Desde siempre sabemos que el agua es imprescindible para la vida en la Tierra; pasa con todos los seres vivos y es evidente a corto plazo con las plantas. Si dejamos una maceta sin riego, en seguida se nos muere la planta.

De hecho la vida de las plantas se puede concebir como un surtidor a cámara lenta. El agua entra en las plantas por las raíces, asciende hasta los extremos de la planta y de ahí se evapora a la atmósfera y es en ese ascenso y recorrido arrastrando substancias disueltas y repartiéndolas,que hace posible la vida, el crecimiento y la reproducción de las mismas.

Ahora bien esa necesidad de agua de las plantas, no es como la de un mineral que necesita tantas moleculas de agua para cristalizar y no lo hará con menos, sino la de un ser con vida propia, que como tal, se adapta a su entorno y se modifica a sí mismo para aprovechar el agua de que dispone. No es igual la necesidad de una planta tropical con agua abundante cada día, que la de un subdesierto con agua escasa y esporádica. Esto es muy notable en las plantas porque existen familias que se extienden por todos los climas y a pesar de sus características comunes, varían mucho en cuanto a sus necesidades de agua.

Un ejemplo son las Euphorbias, que son capaces de adaptarse tanto a terrenos húmedos, como a desiertos y además pueden aceptar temperaturas correspondientes desde la zona 4 a la 12.

Ahora si el agua es esencial para las plantas pero no todas las plantas necesitan la misma agua, el entender esto supone un reto interesante.

De hecho si entendemos bien cómo funciona el agua en las plantas, entenderemos mucho sobre jardinería y sus operaciones más corrientes, tiempo de siembra o trasplante, poda, riego, adaptación etc.

 

El agua es el vehículo que regula la vida y el crecimiento de las plantas, las variaciones de la cantidad de agua disponible para una determinada planta es causa de su mayor o menor crecimiento, así que las plantas deben tener a su disposición el agua que necesiten,. Lo anterior trae consigo que en un jardín mediterráneo con periodos de sequía solo tenemos dos alternativas, o bien regar o bien usar plantas que se adapten a esas duras condiciones.

La necesidad de agua para el asentamiento o el desarrollo de semillas hacen también que la estación más adecuada para siembras y trasplantes en zonas mediterraneas sea con las primeras lluvias de otoño, de modo que dispongan de un  periodo de tiempo el resto del otoño, el invierno y la primavera siguiente, para asentarse en su nueva ubicación, antes de que tengan que enfrentarse con los rigores del primer verano en el cual aún puede ser necesario regar un poco. Esto puede que no sea necesario, si hemos escogido plantas del clima adecuado. No es que no se puedan sembrar o trasplantar plantas en otra época, primavera fundamentalmente, sino que el uso más racional de los recursos disponibles, convierte el otoño en la estación más apropiada.

 

Otro asun to relacionado con el aga. El equilibrio entre la absorción y la evaporación del agua hace necesario recortar las plantas después del trasplante, ya que como hemos alterado momentáneamente su capacidad de absorción, mientras se adapta al nuevo terreno; conviene reducir la superficie de evaporación para que esta no exija más agua que la que las raíces pueden aportar.

 

Son las raíces las que absorben el agua del suelo, por eso nos interesan raíces profundas, ya que en capas más profundas el suelo retiene más humedad, eso explica porque las plantas mediterráneas que de por sí ya son plantas de raíces profundas, se compran cada vez más en macetas más largas que las normales y con guías laterales para dirigir las raíces hacia abajo y evitar que se enrollen y se queden en superficie.

Por el mismo motivo conviene en el mediterráneo hacer riegos largos, profundos y espaciados en el tiempo, en lugar de cortos y superficiales, es decir riegos de alcorque y no de aspersor. Así el agua penetra hasta las capas más profundas del suelo, donde estará más protegido de la evaporación y es más aprovechable por las raíces profundas de las plantas mediterráneas.

Lo llamo riego de alcorque,  porque una manera fácil de hacer esto es usar un buen alcorque alrededor de cada planta, que una vez lleno no precisa que el regador pierda más tiempo empapando el suelo alrededor de la misma.

Las plantas en la Naturaleza no se podan; sufren accidentes y generalmente se recuperan bien, mi opinión es que no hay que podarlas demasiado a no ser por algún motivo específico: mejorar su forma, evitar ramas cruzadas, airear el interior, etc. A veces, te encuentras a gente que poda por podar, sea necesario o no. Es cierto que si a una plantas le recortas su masa foliar, le sobrará agua y tirará con más fuerza, que es el efecto que defienden los “podadores”, pero también es cierto que exigirles anualmente ese esfuerzo no natural, debilitará a la planta y le acortará su vida. Es cuestión de cada jardinero decidir qué es lo que quiere conseguir.

Ni que decir tiene, que una planta adaptada al clima local, al cabo de un par de años, una vez sus raíces estén bien desarrolladas, va a necesitar poco riego, reduciendo en gran manera las necesidades de mantenimiento.

 

Cyca revoluta

 

 

 

 

La sequía - Como se adaptan las plantas.

 

Si como hemos visto, el agua es indispensable para las plantas, y en nuestra zona es normal una sequía de varios meses, parece interesante entrar en cómo se adaptan las plantas a esta sequía y que procedimientos han desarrollado para resistirla.

Está claro que si no se dispone de agua en el suelo, la adaptación se deberá producir en evitar la evaporación y es aquí donde veremos los diversos sistemas empleados.

 

La perdida de superficies de evaporación, el desaparecer en verano, protegerse del sol, captar la humedad del aire, fabricación de productos de protección, adopción de formas redondeadas, tejidos carnosos, esclerofilia etc etc.

Veamos algunos ejemplos de esos procedimientos mencionadas:

Perdida de superficie de evaporación: Aquí tenemos todo un campeón que ha desarrollado un sistema impecable, el Rosmarinus officinalis o romero. Si arrancáis una hojita, al principio parece un pequeño cilindro, pero si os fijáis bien, veréis que la hoja es ancha pero que los laterales están enrollados sobre si mismos hacia abajo. Otros ejemplos: Los claveles tienen hojas lineales, los tomillos minúsculas. Los cipreses encajadas una dentro de otra.

 

Desaparecer en verano: todos las Geófitos mediterráneos se secan antes de los calores del estío; así los bulbos: narcisos, tulipanes. Los cormos: ciclamen. Los rizomas: iris, gamones.

 

Protegerse del sol. Las gafas de sol de las plantas suelen ser pelos grises, el color claro refleja la luz , los pelos dan sombra y además ayudan a sujetar a la superficie una capa de aire más cargada de humedad que hace que la evaporación sea más lenta, Muchas jaras, los phlomis, la Stachys bizantina, algunas salvias etc. usan este sistema.

 

Captar la humedad del aire: Los mismos pelos hacen también de captadores de humedad cuando el fresco de la mañana hace depositarse el rocío en las hojas.

 

Fabricación de productos de protección: Desde ceras que cubren las hojas y disminuyen la transpiración hasta aceites que la reducen aún más.

Los perfumes de las salvias, jaras, ajedreas, orégano, eucaliptus entran en este grupo del olor, mientras las troanas y pittosporum lo son del grupo de las ceras, tan resistentes que muchas veces las protegen hasta de las salpicaduras del mar.

 

Adopción de formas redondeadas: En la escuela nos enseñaron que las esferas tienen la mínima superficie para un determinado volumen, y observamos entre nuestras plantas que esta forma se repite una y otra vez: Salvias, lavandas, tomillos.

 

Tejidos carnosos: hay plantas que deciden acumular agua en su interior, cuando disponen de ella, para poder disponer cuando no la tienen, Los cactus y plantas grasas son un buen ejemplo, pero también a otro nivel, lo son los geranios, euphorbias etc.

 

También una adaptación ideada por las plantas contra el calor y la sequía es la esclerofilia, palabra complicada pero que resulta más corriente cuando se habla de “plantas esclerofilas”. Esto necesita una explicación más larga.

 

El funcionamiento básico de las plantas es la función clorofílica que les permite aprovechar el bióxido de carbono presente en la atmósfera, que junto con el agua que viene de las raíces y la luz del sol son la materia básica para elaborar moléculas complejas: celulosa, azucares etc. que permiten el crecimiento y desarrollo de la planta.

Esta operación, por cierto, tiene como consecuencia la liberación de oxígeno, que se libera a la atmósfera a través de unos pequeños canalillos llamados estomas.

También por efecto del calor la planta traspira, evaporando agua, de hecho, la diferencia entre la concentración de agua en las células de la parte alta de la planta y la parte baja es la “bomba “, cientificamente la llamariamos "osmosis"; que asegura el ascenso de la savia. Bien pues los estomas también son los poros por los cuales sale el agua a la atmósfera.

 

La esclerofilia consiste  en que las plantas sometidas a situaciones de escasez de agua han desarrollado unas hojas perennes, duras (Sklero = duro), cubiertas por una capa barnizada e impermeable (imaginaros la hoja de una encina), en ellas los poros de respiración y evaporación; estomas, se encuentran siempre en el envés de las hojas, sin sol directo y además pueden reducir su tamaño, con lo que reducen aún más la salida del agua. A veces, como en las encinas, también favorecen este proceso teniendo pelos en el envés de las hojas.
Este tipo de hojas es característico de muchas plantas del mediterráneo, la adelfa, la encina, el mirto,e
l madroño, el algarrobo, el labiérnago, el olivo etc.

Está claro que en estos periodos en que la planta no pierde agua, no puede seguir con su desarrollo normal y consecuentemente la actividad de estas plantas se reduce en momentos de mucho calor, de hecho algunas de estas plantas prefieren crecer en otoño, una vez que la tierra contiene el agua suficiente para recuperar su vida normal

Rosmarinus officinalis alba - romero blanco
Ceratonia siliqua - Algarrobo

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juanjo@cubero-echeverria.es

 

Nombre: Juan José Cubero Echeverría
Ciudad: Barcelona

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